Segura de León


Quedan 270 días para las Capeas 2018
Mapa del Sitio Agrandar Reducir Restaurar

Hemos recibido
2349006
visitas desde el 13/03/1998

Ver Estadísticas

Pregón Capeas 2002


D. Isidro Jariego MedinaD. Isidro Jariego Medina

Vaquera Mayor, te quiero felicitar con toda cordialidad a ti y a tus zagalas por ostentar durante estas fiestas, esas honrosas dignidades que dan continuidad a una larga tradición, que con vuestra belleza, alegría y entusiasmo ayudan al esplendor y brillantez de las capeas. Estoy seguro que encontraréis un lugar en vuestros corazones para atesorar estas vivencias que tantas veces habréis de recuperar. Mis mejores deseos para siempre.

Sr. Alcalde, Corporación Municipal, queridos paisanos y todos los que nos encontramos en esta Plaza, marco incomparable, escenario polifuncional, corazón del pueblo y de las fiestas, tantas veces loada, buenas noches a todos.

Es una satisfacción personal pregonar oficialmente las fiestas de mi pueblo. Ser pregonero aviva la memoria de mi infancia. Ya desde muy pequeño disfrutaba con la pléyade de voceros que se iban sucediendo año tras año en esta tarima de la tauromaquia segureña.

Esta satisfacción personal se ve colmada al coincidir con el centenario de mi abuelo Isidro, un poco el abuelo de todos. Siempre albergué esperanzas de que se cumpliera este deseo: en el año de su centenario pregonar las fiestas, y éste es el motivo por el que nos acompaña esta noche. Isidro, paseas más de cien años por estas calles y caminos de nuestro pueblo. Desde tu jubilación, mediados los años 60, has sido un altavoz, internet peatonal y cotidiano de todo lo nuestro. Con esa memoria tan prodigiosa que conservas nos trasladas, con frecuencia, al último tercio del siglo XIX de la historia de nuestro pueblo y más allá de nuestras fronteras: costumbres, tradiciones, sufrimientos, alegrías. Permitidme una breve reseña biográfica: Comenzó a trabajar en 1907 a los cinco años, guardando cerdos con su hermano José por los caminos vecinales por un real al mes o en su defecto un pan. Su período de escolaridad fue de dos días en 1908. Trabajó para D. Ildefonso Serrano en las Casas Altas de Ardila, para D. Paco, entre otros. En 1922 se sorteó en este ayuntamiento con el número 38. Hizo el servicio militar en Carabanchel donde conoció a Su Majestad Alfonso XIII. Guarda recuerdos de la guerra de Cuba a través del padre de Pepe Cañas (R.I.P). En la feria de Zafra conoció a D. Miguel Primo de Rivera en el 1924 con motivo de un mitin que dio en el Salón Romero. Contrajo matrimonio en 1928 con un séquito de quince personas. Se ofreció una perrunilla y una copa de aguardiente en su casa de la calle Castillo. Cuando rememora las capeas habla de cómo las vacas accedían fácilmente al paseo, y los hombres guardaban las esquinas con las porras. Que allá por 1915 fueron prohibidas y el pueblo trajo las vacas de madrugada a la plaza, previo acuerdo con el ganadero Francisco Alba. Todo ello produjo un motín entre la Guardia civil y la ciudadanía. Muchas de sus capeas van ligadas a la recogida de higos, paseras y el cebo de los cochinos. Entre sus habilidades destacaba la doma de caballerías, trepar encinas o pinos y su destreza con el hacha. Se jubiló en 1967 y su primera pensión ascendió a 400 Ptas. Su descendencia son siete hijos, veinticinco nietos, en breve nacerá el trigésimo bisnietos y respectivos consortes.

Felicitaciones a Purificación Gata Sánchez que también ha alcanzado su centenario en el presente año. Lógicamente desconozco detalles concretos de su biografía; pero podríamos afirmar, sin temor a equivocarnos excesivamente, la semejanza de sus vidas ). "No venerar a los ancianos, es demoler la casa en la que tendremos que albergarnos al atardecer".Decía Karr.

Con esta mención concluimos la felicitación que el Ayuntamiento y la familia les ha ofrecido a lo largo del presente año (en nombre de la familia agradezco al Sr. Alcalde y toda la Corporación Municipal la sensibilidad mostrada hacia los mayores, en este caso concreto a Purificación y a Isidro

Ser pregonero oficial para un lugareño es un honor, no es una tarea difícil, ni un mérito significativo ya que hemos nacido y crecido entre capeas y vacas, las hemos mamado. Lo que resulta más difícil es pregonarlas de manera bella o profundizar en el análisis de las mismas. Mi mirada, como pregonero, está dirigida en esta ocasión al fenómeno socio-cultural que hemos protagonizado los segureños entorno a las fiestas en las tres o cuatro últimas décadas. Hecho que fundamenta la transformación de fiestas locales en fiestas de interés turístico regional.

Este fenómeno social ha consolidado la cultura de las capeas como una subcultura central de la militancia local.

El término "cultura" lo utilizaré como un concepto descriptivo, pues, determina las características y actuaciones de un colectivo, el pueblo de Segura de León, como de la misma forma, la personalidad determina la identidad y la conducta del individuo. Es, pues, la conducta convencional de esta sociedad, motivada por la celebración de sus fiestas, la que influye en todas las acciones individuales y colectivas, aunque no siempre de forma consciente. Es el pegamento social que actúa como sustituto de la formalización, mejorando la consistencia en el comportamiento de los individuos. Sostiene con intensidad los valores centrales o ideales sociales, creencias y sentimientos que se comparten ampliamente en el colectivo.

Una cultura tiene tres componentes básicos: las presunciones básicas, los valores compartidos y los comportamientos explícitos. Desde este esquema abordo el análisis de las características de las fiestas y su evolución.

  • Las presunciones básicas: son las creencias indiscutibles que orientan la conducta y enseñan a los miembros la forma de pensar y percibir la realidad. Tienen carácter absoluto o preceptivo y en contra de ellas no se admite prueba alguna. Son invisibles y preconscientes. En las capeas las dos presunciones fundamentales son: El Cristo y las vacas. Sin Cristo o sin vacas, la fiesta perdería su propia identidad, sería otra fiesta diferente.

    El Cristo: "Legendario en la advocación "de la Reja" axioma de la devoción religiosa" del pueblo. Brújula espiritual de todos los segureños. Para algunos desde el compromiso formal de las prácticas religiosas; para otros desde la fe interior o creencias personales. Podemos afirmar que es el denominador común o vínculo espontáneo que une el espíritu del pueblo y la trascendencia. No sólo es el Cristo venerado por una cofradía, ni se disputa entre cristianos practicantes o no. Cuando en Segura se menciona su nombre, tiene connotaciones universales. Es el Cristo de los segureños y de los foráneos, es el Cristo de la diversidad. El camino del Cristo, la vereda espiritual del pueblo, procesión continua de devotos a su ermita. Cristo prodigioso que desde su altar contempla el ropero espiritual de los fieles, la verja, tenderete de agradecimientos y resignaciones.

    Cristo venerado en quinario en la catedral del culto segureño, culminado en canto colectivo cada 14 de septiembre en su ermita con el himno y las sevillanas, apoteosis lírico-religiosa del pueblo.

    El Cristo de la Reja en esta cultura es el alma de las fiestas: leyenda, ritual festivo-religioso, valor central, en metonimia o tropología, los segureños en un sinfín de ocasiones, adoptamos su nombre en plural "Los Cristos" para referirnos a las fiestas.

    Si consideramos las fiestas populares como el lenguaje simbólico que posee un pueblo determinado para poner de manifiesto su carácter real y verdadero, Segura de León es un pueblo esencialmente religioso y tradicional en lo que a ellas se refiere, ya que desde el siglo XVIII caminan asociadas. Hoy ningún segureño concebiría las capeas sin El Cristo y viceversa.

    El origen de las vacas es incierto, derivan del "Bos Primigenius", uro o toro salvaje que existía en Europa en tiempos prehistóricos. El toro está presente en Roma, donde ya se practicaba la suerte de derribarlos agarrándolos por los cuernos. Sin duda, España es tierra de toros y no se concibe una fiesta popular sin corrida, encierro o capea. Como decía Federico García Lorca, poco aficionado a los toros: "La fiesta más culta del mundo es la fiesta de los toros" y explicaba que su afincamiento probablemente data del siglo XIII, encierra una larga cultura y es una tradición que está enraizada en la lírica del pueblo. El toro es el tótem de nuestras más ancestrales costumbres.

    La relación de los segureños con las vacas inicia en la más pura infancia, cuando nos introducimos al juego de las capeas, derramando a manos llenas las creaciones de nuestra imaginación, adoptamos, incluso, el rol de vaca que brama, escarba y cornea, a modo o semejanza de las mejores que visitaron la plaza. Los más pequeños en cualquier esquina improvisan una plaza, con troneras, tablaos, caballos y palos y se fabula la fiesta. Este descubrimiento mimético del juego de las vacas, fruto de la fantasía infantil, hacen de las mismas que sean consideradas poco menos que deidades.

  • Los valores compartidos: Cualidad o conjunto de cualidades de una persona o cosa, en cuya virtud es apreciada. Son conscientes (no siempre identificadas) y transmitidas a los nuevos miembros.

    Las capeas de Segura son esencialmente fiestas de la calle. Este entorno físico que paso a describir es decisivo en el resultado de las relaciones humanas y en él emergen unos valores determinados.

    Segura ha sabido conservar lo más genuino de las fiestas, la costumbre del encierro al modo que la tradición popular impuso desde sus orígenes. La entrada por las calles y la lidia en la plaza forman el marco idóneo que contribuye a crear esta cultura. Este marco incomparable, tantas veces cantado por sus singularidades arquitectónicas nos interesa por su contribución como el escenario propicio para acoger tan alta densidad de población, en consecuencia, promotor y favorecedor de relaciones, de consolidación de vínculos personales.

    De la misma manera que la cultura encarna una manifestación social e histórica, se expresa en un determinado espacio del que recibe influencias:

    Merece destacar la transformación de la plaza de España en coso taurino para la lidia, en foro donde se congrega el pueblo para homenajear a la tranca, en auditorio para escuchar el pregón, en escenario religioso durante la Semana Santa y siempre lugar habitual de encuentro y ocio de los segureños. Sin duda, el eje que vertebra la vida de los ciudadanos (En este espacio conviven una serie de subculturas, perfectamente identificadas e identificables que sería prolijo desarrollarlas todas: los tablaos, las troneras, la corralà, o el propio ruedo, etc.).

  • El paseo cumple con su función hasta la hora de la entrada de las vacas. Por la tarde, se convierte en tendido taurino y al anochecer en discoteca ocasional para disfrute de mayores, jóvenes y niños hasta que los cuerpos de los aficionados al buen ritmo aguantan.

  • Las terrazas de los bares periféricos a la plaza nos ofrecen, al hormiguero humano, los manjares culinarios típicos de nuestra gastronomía, momentos propicios para el comentario de las incidencias acaecidas.

  • Las calles Pérez Jiménez y de La Fuente, prolongación del escenario central, arteria principal que recorre la manada hasta su llegada a la plaza, en la que los chiringuitos surten generosamente a los mozos de licores al son de las sevillanas. Es el mejor preludio de la jornada festiva.

    A lo largo de las mencionadas calles, también, podemos destacar diferentes subculturas: los chiringuitos y de una manera especial "la esquina de la botica", zona de acceso a la plaza que frecuentemente cobra peaje a los transeúntes, con su característica aportación ruidosa a la fiesta, lugar para atrevidos, amantes de la broma y del bullicio. Cuando se acercan los caballos y las vacas, la carrera no depende exclusivamente de uno mismo sino de la masa que corre valiéndose del entramado de piernas del colectivo. Aquí no vale mirar hacia atrás, "sálvese quien pueda". He de confesar que es mi lugar preferido, donde me recreo en la observación. Estas calles recuperan el protagonismo por la tarde al regreso de las vacas al campo, jóvenes y mayores aprovechan el recorrido para las últimas carreras. Otra estampa típica de las fiestas, algunas mujeres, que no son aficionadas a la lidia en la plaza, realizan su peculiar toreo en las puertas de las casas de estas calles, tiene su encanto. Estas calles configuran otro de los escenarios clave del festejo constituyendo una subcultura en el conjunto festivo. Todos sabemos que es una de las zonas que más rasgos específicos posee.

    Los diferentes espacios son escenarios que propician la interacción entre las personas. Manantial y cauce del latido vital de las fiestas.

    Este entorno que impone unas reglas de las que nadie queda exento: de la patada en culo en la esquina de la botica, de tener un rabo que arde en la tronera, de ser víctima de una meada bajo un tablao, etc., a la vez motiva que emerja un conjunto de valores:

  • El respeto esencial en la convivencia entre las personas, imprescindible ante la ingente masa humana. Resaltar el que se profesa también a los animales, el buen trato que se les dispensa. Este valor ha de ser aprehendido rápidamente por los que nos visitan por primera vez. Que vuelvan sanas a pastar es nuestro compromiso a potenciar incesantemente.

  • La solidaridad entendida como una comunidad de intereses, responsabilidades y la adhesión a la causa de otros. Siempre hay quien echa una mano.

  • La acogida y la integración inminente de los foráneos en las fiestas es otro valor a destacar.

    En las culturas fuertes la integración y la socialización son procesos que se producen con más rapidez porque los valores están nítidamente expresados y ejercen una fuerte presión sobre los nuevos miembros.

    En los años 60 y 70 con la emigración de muchas familias segureñas, las capeas supusieron un motivo de reencuentro. Tanto segureño esparcido por toda la geografía española favoreció la difusión de las capeas y atrajo un considerable número de invitados que descubrían las fiestas, a su maravillosa gente y al pueblo.

    Este plan oral de marketing informal de los emigrantes y los diferentes vínculos que unen el pueblo a la ciudad hispalense, hicieron que fuese y sea la zona que más seguidores proporciona.

  • Los medios de comunicación: radio, diarios, televisión, también han ejercido una labor de difusión creciente en estas últimas décadas en Extremadura.

  • El liderazgo ejercido por la Administración Local y otras Instituciones en diferentes momentos ha sido incentivo aglutinante y conductor del devenir de las mismas. Ha sido decisivo el protagonismo de las autoridades locales en la autorización definitiva de las fiestas y en el empeño por conseguir que fuesen declaradas fiestas de interés turístico regional. Hechos que han supuesto la estabilidad necesaria y su consolidación, cumpliendo con una de sus responsabilidades principales, dar forma a los valores y normas culturales. Entre otras, las medidas relativas a la seguridad: servicio médico, ambulancia, cirujano, etc. tan decisivas para la seguridad de las personas. Todas las culturas fuertes han estado bien lideradas.

  • El carácter abierto y hospitalario de los vecinos ha hecho el resto en la promoción de las capeas.

    Todos los segureños somos pregoneros y embajadores de nuestras fiestas. Nuestras palabras transmiten las experiencias vividas allá donde vamos y el compromiso personal y voluntario que cada uno de nosotros ha adquirido con las fiestas.

    Cuando se consigue esta conjunción entre el sentir del colectivo y sus dirigentes en la consecución de los mismos objetivos nos encaminamos hacia el esplendor de la fiesta.

    Esta situación o status actual no es patrimonio exclusivo de nadie, es un bien supremo, por encima de ideas, creencias o partidos. Es un sentimiento colectivo previo a lo individual - a lo distintivo-.

    En el transcurso de estos procesos de consolidación los segureños hemos interiorizado y practicado otra serie de valores que caracterizan los festejos:

  • El valor de la hospitalidad, entendida como el buen recibimiento, la buena acogida que se hace a los visitantes. Cuántas casas de Segura aumentan sus inquilinos en estos días.

  • El valor de la actitud positiva, del buen ambiente ante las cosas y los acontecimientos. Los jóvenes dirían el "buen rollo". Se perdona lo que habitualmente puede molestar. A la hora de ayudar a levantar un tablao, hacer un agujero de una tronera, y un largo etc. Se aprecia esta actitud favorable.

  • La generosidad, es frecuente invitar, se da de lo que se tiene. La bota circula con fluidez. El segureño ya generoso, en estos días se torna magnánimo: os traigo un poco de bacalao para que los probéis, te presto un colchón para que puedas acoger a los invitados, etc. Los chiringuitos tienen las puertas abiertas. La fiesta de las capeas es abierta a todos y se puede disfrutar sin previo pago de entrada alguna.

    En cuanto a este valor, merecen mención especial los ganaderos, que exponen su "modus vivendi" para la diversión del pueblo, como máxima expresión de generosidad.

  • Considero otro valor fundamental que las mujeres y los niños tengan una participación más activa en las fiestas. Los niños no han de esperar a hacerse jóvenes para torear y las mujeres, si torean o no, no depende de estar bien o mal visto, sino solamente del valor individual. La época en que las mujeres tenían sus sitios en los tablaos, exclusivamente, ya pasó a la historia. Fiestas que no discriminan por ningún motivo o de igualdad de oportunidades, ante la diversión.

  • Un buen sentido del humor es indispensable para encajar en el ambiente. Es la fiesta de las bromas. Nadie queda exento. El ambiente agradable y el conjunto de estos valores concilian la masa tan descomunal con relación al reducido espacio. Enfadarse no encaja en la cultura de las capeas. Es un contravalor. En las entradas el famoso "¡Ya vienen! ¡Ya... ! ¡Ya... ! Todos sabemos que hay un porcentaje alto de error, o broma, pero... hay que correr hacia la plaza y las caras de los que van de paso y no están en el juego, aceleran desencajadas. A continuación se apaga la ola humana en carcajadas..., mientras ya alguien comenzó "¡al bote... ! ¡Al bote... ! Eso que todos sabemos... el que no bote. Y sin tiempo a reaccionar ¡culo a la pared!

    Este ambiente tiene su versión particular en las troneras. "Que viene, que viene..." El ya mencionado ¡rabo! Y posterior ¡Fuego..! ¡Fuego..! etc.

  • La aparición de la asociación de ganaderos, de las peñas y chiringuitos. Ya son muy antiguos los amigos o familiares que se agrupaban y se agrupan para la construcción de tablaos y troneras.

    Es clave y germen la asociación de ganaderos como referente del valor creciente en la manera de entender la diversión.

    Últimamente fueron las peñas de jóvenes y los chiringuitos los que han generado nuevas conductas o costumbres en las fiestas. Los miembros de los chiringuitos y peñas sólo van a casa a dormir, se viven los siete días de capeas en estas agrupaciones. Viví mis mejores capeas en los primeros años de la década de los 80 como miembro de un grupo de amigos, preludio de las posteriores peñas, pues ya disponíamos de local y gestionábamos el grupo con un fondo común. Esta red de redes o tela de araña vino a consolidar el fenómeno social de las fiestas. Este espíritu, inveterado ya, de asociamiento de la que los segureños podemos presumir en las fiestas mayores del pueblo y últimamente en otras fiestas populares sería provechoso, para el bien común, poder extrapolarlo o intensificarlo a otros ámbitos de la vida de las personas. Entre otras virtudes o circunstancias, el desarrollo de los pueblos pasa por la capacidad de iniciativa colectiva que posean los mismos.

  • Los comportamientos explícitos es un nivel más visible y cambiante de la cultura:

  • Las leyendas: tienen un fondo real pero son transformadas por la tradición: la leyenda del Cristo de la Reja. Etc.

  • Los mitos: son una tradición fabulosa basada en dioses, héroes o un hecho real.

    Toreros: Azaña, Azuquita, Juanillo Roque, Pinea, Pepe Guillermo, Canuto (mito viviente), etc.

    Ganaderos: D. Curro, Los Alba, D. Paco, D. Pedro, Manuel Rey, La familia Casquete de Prado Jaraquemada, Benito Pina, Joaquín Garrido, etc.

    Vaqueros: "Señó" Ramírez, Diego "Menene", Jesús Romero, entre otros.

    Vacas: la Ceniza, la Gacha, la Señora, la Pepa,Topete, son mitos de las fiestas. etc.

    Sirva la mención de estos como homenaje a todos los mitos de las fiestas.

  • Las historias: Son relatos que circulan en el pueblo. Sucesos de las fiestas para el recuerdo colectivo e individual. Son innumerables y cada segureño podría destacar un sinfín de ellos.

  • Los rituales: son los actos exteriores sociales que se dirigen por la ley o costumbres y refuerzan los valores clave de las fiestas, señalan qué metas son de la mayor importancia y las formalidades prescritas: el Quinario al Cristo, la colocación de la tranca, la publicación de la revista, la construcción de troneras y tablaos, la proclamación de la vaquera mayor y las zagalas, el pregón de las fiestas, la inauguración de la verbena popular, la función religiosa del día del Cristo, los golpes en la puerta de "la corralá" de entrada y salida de una vaca de la plaza, el regreso a la dehesa por las calles del pueblo, regar la plaza antes del toreo, tapar las esquinas. Como ritual folklórico, destacar el cante por sevillanas en cualquier momento del día. etc. Las fiestas están formadas por una sucesión y sobreposición de rituales.

  • El lenguaje usado por nosotros, crea nuestras realidades. Es el aire que respiramos. El aire entra y sale, es de todos y es de nadie. Es una forma de identificar a los miembros de una cultura. Al aprenderlo los miembros atestiguan su aceptación y al usarlo ayudan a conservarla. Las palabras en las fiestas representan sobre todo realidades emocionales. Ejemplo: la tranca, a encerrar que se va la tarde, tablaos, troneras, ¡Se ha meao!, ¡Qué vienen, qué vienen! ¡Se han escapao", Por el Pilarito vienen, ¡Cabe otro! Al bote, ¡Al bote... ! Tapar las esquinas, arremeter, regar la plaza, regar las sogas de los tablaos ¡Rabo!, ¡Fuego! El quinario, la función, la vaquera mayor, las zagalas, ¡Fuera! ¡Fuera!, "Hay está lo que hay", etc. Estos términos y otros son de uso exclusivo de las capeas y en otro contexto o no se usan o tienen otro significado.

    Esta cultura la transmitimos de generación en generación a partir de los valores y de las manifestaciones de los diferentes elementos simbólicos.

    Como hemos analizado los pilares que conforman la estructura que genera la cultura de la fiesta son: El Cristo de la Reja; las vacas; el escenario de las fiestas; las personas -no como meros espectadores pasivos o consumidores finales sino como un colectivo de actores- creadores de fiesta, copartícipes del resultado final y la interacción real o animista que se produce entre estos elementos.

    Las capeas que se viven en torno al Cristo de la Reja, son unas fiestas populares, fieles a la tradición local, en la que las vacas ocupan un lugar importante; pero ante todo son fiestas orientadas a la convivencia, a las relaciones humanas.

    En la consolidación de cualquier cultura es imprescindible un colectivo de personas que persigue uno o varios objetivos comunes. En nuestras fiestas es disfrutar en su sentido más amplio del término.

    Es gracias a esta cultura que las fiestas son más que la suma de sus miembros. Desempeña el papel de una memoria colectiva en la que se guarda el capital informático. Esta memoria le da significación a la experiencia de los miembros y orienta el devenir de las mismas. Esta realidad dinámica, por su propia trayectoria, se puede revivir o debilitar y, en consecuencia, es el motor o el freno del futuro de las fiestas. Es responsabilidad de todos mantener esta época de vacas gordas.

    Las capeas en Segura se viven a lo largo de todo el año. Siempre estamos preparados para el estallido de alegría, vitalidad y color. Cada día tiene su afán y el de esta semana se llama capeas, es decir; vacas, baile, música, carreras, guarrito, bebida (con moderación). Son días para la plenitud entusiasta del instinto de la felicidad, la alegría callejera de un pueblo que quiere vivir sus fiestas.

    ¡Segureños! ¡Viva Extremadura! ¡Viva Segura de León y vivan Las Capeas!

  • Isidro Jariego Medina
    Página Web realizada por  Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. - Segura de León - 2008
    Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons | Aviso Legal | Bibliografía
    CSS Válido! Valid XHTML 1.0 Transitional Licencia Creative Commons